Nov 09
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Otoño es una época de cambios, tanto a nivel físico como emocional. Es un cambio de estación que suele notarse mucho en nuestros cuerpos y mentes: más frío, días cortos, vuelta a las rutinas… Las defensas suelen bajar, y uno de los órganos que más lo acusan son los ojos.

Junto con nuestro sistema inmune que sufre y como resultado llegan los catarros, gripes, herpex labial, etc, también se ven afectados los ojos.

Se produce un exceso de los microorganismos habituales y necesarios en la flora ocular y como resultado a ello, aparecen más facilmente los orzuelos.

Los orzuelos suelen deberse a la infección de glándulas oculares, pueden ser externas o internas, dando lugar a orzuelo externo o interno. 

El inicio del orzuelo suele ser doloroso y molesto, enrojecimiento, «roce» al parpadear, a veces exceso de secreciones blanquecinas al despertarse y durante el día acúmulo en el lagrimal, inflamación del párpado o de una zona más limitada…

Lo más importante de un orzuelo es actuar desde el primer momento: Higiene y Calor

Una correcta higiene no consiste en lavarse solamente las manos y tener mucho cuidado de no usar misma toalla que otras personas, incluso para la misma persona entre ambos ojos. También es necesario una correcta higiene de la flora ocular; para ello, existen productos de origen natural, no medicamentosos, que ayudan a mantener un correcto equilibrio de la flora ocular. Blefacalm, en espuma o toallitas y con arbol de té, se ha comprobado que ayuda en procesos de exceso de estafilococo y demodex, responsables en muchos casos de los orzuelos y de procesos de blefaritis. Aplicado mañana y noche en los días iniciales, antes del calor ayuda a evitar la «enquistación» u obstrucción de la glándula afectada.

Algunos especialistas recomiendan calor húmedo y otros calor seco. Lo importante al inicio es hacerlo varias veces al día para ayudar a abrir la glándula infectada y que puede estar obstruida, además de llevar sangre que se «llevará» la infección fuera. Para el calor seco recomiendan los antifaces de perlas que se calientan en el microondas, un pañuelo calentado con plancha (aunque es más engorroso y se enfría más rapidamente); y para el calor húmedo, agua previamente hervida y dejar que baje el calor unos grados, suficiente para no quemarse pero que caliente bastante el párpado.

Los pañuelos, antifaz o fomentos  (disco de algodón o gasa empapada en agua caliente) deben ponerse sobre los párpados durante unos segundos que dura el calor inicial y más fuerte, después se vuelve a empapar si es húmedo o planchar si es seco, repitiendo esta operación hasta varios minutos. La piel del párpado se enrojecerá, pero es algo normal. 

El uso de pomada de origen natural, sin medicamento, como Orcex, aplicado durante 5 días, con ingredientes activos como Miel de Manuca, aplicado en la piel del párpado, ayuda a evitar el aumento de inflamación contribuyendo a la desaparición del orzuelo cuando es interno. Además, se recomienda un seguimiento por un especialista para ver la evolución y el posible tratamiento además de la higiene y calor. 

Blefacalm + Calor + Orcex: Adiós Orzuelo!

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